¡Conviviendo Juntos!

¡No tengo con quién dejar a mi perro! A él no puedo dejarlo con cualquiera…   En Paseando Juntos comprendemos que tu perro es parte de tu familia y que hay momentos en los que no puedes llevarlo contigo, aunque te gustaría. Precisamente porque comprendemos ese vínculo que os une hemos querido expandir nuestros horizontes creando “Conviviendo Juntos”. Conviviendo Juntos es nuestro proyecto de Casa-Residencia, donde podemos alojar a tu perro cuando te es imposible llevarlo contigo. Estará atendido de manera personalizada, conviviendo en nuestra casa, teniendo en cuenta su forma de ser, sus emociones y su carácter. Se acabaron las jaulas y el sacarlo a un patio. Pasará su estancia en nuestra casa, atendiendo todas sus necesidades como haces tú en el día a día. Mantendremos sus rutinas, hábitos de paseo y horarios de comida. Se divertirá con juegos y paseos al aire libre, por el campo. Además, evaluaremos su comportamiento y realizaremos juegos que puedan ayudarle según su forma de ser y estado emocional. Irte ya no tiene que ser un motivo de preocupación pues tu perro estará en buenas manos.   Hasta ahora nos hemos dedicado a la educación canina y la resolución de problemas de comportamiento en el hogar y en el entorno del perro. Precisamente de ello ha surgido este nuevo proyecto: del amor a nuestro trabajo y el querer ayudaros una vez más. Muchos nos habéis hecho saber de la preocupación que os supone dejar a vuestro perro en diferentes centros o con familiares que quizás no logren adaptarse bien a él, queríais que estuviese como en casa y nosotros deseamos hacer eso...

¡Yo sé que me entiende!

YO SÉ QUE ME ENTIENDE. ¿HASTA QUÉ PUNTO ES CIERTA ESTA AFIRMACIÓN? ¡Él me entiende, sabe lo que ha hecho! Muchos pensamos que nuestros perros entienden todo lo que les decimos, sobre todo está afirmación la podemos escuchar cuando nuestro perro ha hecho algo mal, ya que agacha la cabeza. Pero… ¿Hasta qué punto es cierto que nos entiende?   Nuestros perros son capaces de hacer asociaciones por sí mismos, sin que nosotros se las enseñemos específicamente, o incluso no queramos que haga esa asociación. Ellos asocian un estado a una acción reciente. Pondremos algunos ejemplos para que esto se entienda mejor: ¿Todo patas arriba al llegar a casa? Si tu perro destroza la casa cuando te marchas a trabajar y lo regañas cuando regresas, él puede realizar una asociación similar a: “Cuando mi dueño llega a las tres de la tarde viene enfadado y me regaña…” – ¡Oh no, lo huelo en el portal, ya va a entrar! Voy a esconderme es la hora de que me regañen! –  Algo así estaría pensando tu perro de ti. En este caso sería mejor opción no regañarlo al llegar, sino cuando lo veamos rompiendo algo que no debe o ayudarlo a que gestione mejor nuestras ausencias, en casos muy complicados puedes pedir ayuda a un educador canino que trabaje por tu zona. ¿Con otros perros no se porta bien? Si tu perro es un cielo en casa y con vosotros se porta genial, pero con otros perros se pone como una fiera. La reacción más habitual por nuestra parte es regañarlo. Pero… ¿es acertado? Si tu perro tiene una agresión fuerte hacia otros perros, es...

¿Cómo entro en el parque de perros?

¡¡Todos se echan encima de mi perro, ayuda!!! Cuando llegamos a la zona de suelta o parque para perros es muy frecuente que todos vayan a saludar al nuestro, no permitiéndonos apenas traspasar la puerta. Esto en muchos casos supone un problema, pues el perro que entra puede sentirse intimidado respondiendo con miedo o algún tipo de agresión. Nosotros podemos hacer algunas cosas para facilitarle la entrada a nuestro perro y que todo vaya mejor: Desde fuera En muchas ocasiones la valla es una zona conflictiva. Si ya hay un perro ladrándonos desde dentro procuraremos que el nuestro no se ponga nervioso. Nos acercaremos progresivamente premiando o indicando los acercamientos correctos hacia el recinto. Una vez que estemos cerca, y si no hay perros que se hayan alterado, dejaremos que se huelan. Si observamos la posibilidad de conflicto sería mejor que se oliesen a una distancia prudente. Los perros tienen muy buen olfato por lo que no es necesario que estén contra la valla los dos y menos si esto puede provocar incomodidad a alguno de los perros. Antes de entrar pediremos a los otros dueños que mantengan a sus perros separados de la puerta, para que el nuestro pueda pasar sin encontrarse a todo un batallón que se le viene encima. Una vez dentro Dejamos que nuestro perro se vaya acercando a los otros para conocerlos de uno en uno. Podemos dejarlo ir a donde están o pedir a los dueños que los suelten poco a poco, evitando esos abalanzamientos hacia el nuevo. Si la situación es tensa o vemos que con alguno de los perros de dentro puede haber...

Tipos de bozal

La raza de mi perro me obliga a llevarlo con bozal. Pero a él no le gusta, no me deja ponérselo, no es el mismo cuando lo lleva puesto, intenta quitárselo con las patas… A algunos perros, por raza o por peso, la ley nos obliga a llevarlos con bozal. Otros simplemente como medida de seguridad porque tienen algún problema de agresión. Lo mejor siempre que tengas que utilizar un bozal es positivizarlo previamente para que tu perro se acostumbre a ello y lo vea como un accesorio más del paseo, en vez de como un castigo.   Hay principalmente dos tipos de bozal REJA: Este bozal no oprime la boca del perro, sino que le deja espacio libre para abrirla, cerrarla, ladrar… Es menos molesto que el de nailon, aunque no haya logrado adquirir esta fama, y nos sirve para prevenir la mordida. También permite que lo premiemos con comida entre las rejas e incluso le deja beber agua. Este es el bozal más adecuado y cómodo si está obligado a llevarlo, o si lo necesitas como medida de seguridad para que tu perro no muerda a otros perros o personas mientras trabajas este problema. NAILON: Este otro tipo de bozal es un “inhibidor de conducta”, castiga al perro manteniendo su hocico oprimido y cerrado sin permitir que pueda ladrar, comer, beber… Se utiliza para que deje de realizar algún tipo de conducta, como el ladrido, (con la supervisión de un profesional que nos enseñe a manejarlo) a modo de castigo. Debe ajustarse al contorno de la boca impidiendo su apertura, sin hacerle daño, sólo se pone durante unos minutos...

Positivización de objetos

¡Las novedades pueden ser buenas! Para nuestro perro hay muchas cosas que son nuevas y que le pueden generar miedos o inseguridades. Por ello es muy importante la positivización. Esta palabreja extraña consiste en hacer que las cosas que van a aparecer en su vida le resulten positivas.Debes pensar qué cosas van a aparecer en la vida de tu perro y hacer que las vea como algo bueno lo antes posible. ¡Pongamos algún ejemplo! Collar y correa: Debemos familiarizar a nuestro perro con estas dos herramientas desde el comienzo, así que una buena idea es presentárselas junto a algunas chuches antes de tener que utilizarlas. Suele ser algo sencillo, pero si nunca le hemos puesto un collar y una correa puede que el primer día que salga a la calle no le guste nada que tiren de él. Evitaremos malas respuestas por su parte. Toqueteo: Seguro que hay un momento en la vida de nuestro perro en el que el veterinario o nosotros mismos tengamos que manipularlo con las manos, subirlo a una mesa, mirarle o limpiarle los ojos… Pues bien, cuanto antes empecemos a hacerlo, mejor. Podemos incluirlo en sus juegos y, si vemos que le afecta mucho, añadir alguna chuchería. Así no le entrará el pánico cuando el veterinario lo tenga que subir a la mesa o cuando tengamos que mirarle un oído o las almohadillas. Bozal: Puede que en algún momento necesitemos utilizar un bozal de inhibición o de seguridad, y algunas razas están obligadas a llevarlos por ley. Por lo tanto, lo mejor sería presentárselo antes con unas chuches e ir poniéndoselo mediante acercamientos que...

¿Te ocurre? Ladra o gruñe

Mi perro va por la calle ladrando a otros perros, ¡un día le va a pasar algo! ¿Te ha sucedido algo similar? El ladrido de un perro nervioso nos indica que no sabe comportarse frente a eso a lo que ladra, bien sean otros perros, personas, bicicletas… Esto se conoce como una conducta agresiva.   ¿Por qué le sucede? Las causas pueden ser diversas, normalmente es porque siente miedo o le molesta la presencia de algo o alguien. Reacciona de ese modo porque no sabe reaccionar de otra manera, quiere que eso que hay se vaya y es la forma que conoce para resolver la situación.   ¿Y yo qué puedo hacer? Te proponemos algunos consejos que te ayudarán a mejorar estas situaciones y a que harán que tu perro sea más sociable. Cansa a tu perro. Llevarlo con toda la energía del mundo hacia lo que motiva que se ponga así no facilitará las cosas. Si es posible, haz que cuando se encuentre con eso que no le gusta haya jugado previamente, hecho sus necesidades, e incluso puedes jugar con él en casa y proponerle actividades en las que tenga que utilizar su olfato. Esto hará que vaya un poco menos excitado. Dale algo que hacer. Cuando veas el problema intenta hacer cosas diferentes para no enfrentarlo directamente. Puedes darle órdenes sencillas que ya sepa hacer, y premiarlo cuando obedezca o ayudarlo con la correa pasando un poquito más lejos de lo que para él supone un enfrentamiento. Aunque debes tener en cuenta que no se trata de huir. Gánate su confianza. También puede serte de gran ayuda que enseñes...